Durante la menopausia, los cambios en el cuerpo no solo están relacionados con las hormonas.

La salud ósea y articular se vuelve fundamental, ya que aumenta el riesgo de osteoporosis y artrosis, afectando la fuerza y movilidad de los huesos. Además, algunas mujeres pueden enfrentar un mayor riesgo de ciertos cánceres y de enfermedades cognitivas, como la pérdida de memoria o dificultades de concentración. Por eso, la prevención es clave: mantener una alimentación rica en calcio y vitamina D, realizar ejercicio regular, evitar el tabaco y el alcohol en exceso, y realizar controles médicos periódicos, ayuda a proteger los huesos, las articulaciones y la salud general durante esta etapa de la vida.